Viernes noche, barrio de Gracia. Fontana. En el metro que está a punto de llegar a la estación, una yogurina sentada con los brazos extendidos ocupa 4 asientos y fuma un cigarro. Enfrente, una amiga suya ocupa otros 4 asientos y bebe una cerveza.
No hay nadie cerca de ellas, se sienten las putas amas del vagón pero ellas no saben, ni siquiera se les pasa por la cabeza, que Hukia la chunga está a punto de subir a ese metro.
- HUKIA LA CHUNGA: Perdona, no se puede fumar aquí.
La yogurina se cambia de sitio y se sienta al lado de su amiga.
- YOGURINA: No hay ningún guarda de estación.
- HLC: Ya, pero no se puede fumar.
- Y: Pues que venga el guarda.
- HLC: No te preocupes que ahora mismo viene.
Entonces ella levanta la pierna y me corta el paso. Comienza a levantar bastante la voz.
- Y: Aquí no va a venir nadie.
Intento pasar pese a que me corta el paso y me empuja.
Me giro, le quito el cigarro y con el forcejeo se rompe y cae al suelo.
Se levanta como una loca y me da una patada. El golpe lo amortigua el bolso pero me hace retroceder hasta la pared. Empieza a gritar.
-Y: Que soy chilena, ten cuidado conmigo que soy chilena.
Su amiga le sujeta para que no se abalance sobre mí mientras Cirera, con la cara entre desencajada y alucinada me pregunta que cómo me encuentro y me pide que nos vayamos.
La chilena continúa:
-Y: Soy chilena, ¿me oyes? Soy chilena. (No me preguntéis por qué decía eso todo el rato)
Su amiga recoge la cerveza del suelo y la calma un poco mientras nosotras vamos a otro vagón para no estar con ellas. Cirera me echa la bronca por buscar problemas cuando puedo estar embarazada. Comentamos un poco la jugada hasta que unas estaciones más tarde las 2 chilenas vienen donde estábamos y se ponen enfrente de nosotras, a 2 metros. Buscan problemas. Con la que había tenido el conflicto se enciende otro cigarro y echa el humo en mi dirección. Se va acercando mientras su amiga le contiene un poco.
-Y: Mírala, si es una vieja. Vieja!!! Mira qué cara tiene.
-AMIGA: No le hagas caso, que no eres vieja. ¿Cuántos años tienes? Seguro que tienes 30.
Les miro en silencio mientras Cirera está agarradita a mi brazo.
-Y: Claro que es una vieja. Y yo soy Chilena!!!!
- A: Normalmente no es así, pero somos jóvenes, nos estamos divirtiendo...
-HLC: No es cuestión de edad sino de educación.
- A: Sí es verdad, nosotras no tenemos nada de educación.
La chilena le reprocha que hable conmigo, mira la lata de cerveza que lleva en la mano y me dice:
-Y: ¿Alguna vez te han tirado una cerveza a la cara?
No le quito la mirada de encima y sigo en silencio pero sé cómo va a acabar la escena.
Se abren las puertas del metro, me lanza cerveza y se van corriendo y riendo.
Afortunadamente no sale mucha cerveza de una lata, apenas me mancha. De todos modos, tan indignante es el poco civismo de la chilena, como la indiferencia de la gente del metro que no mueve un dedo por defenderme o reprochar el comportamiento a las chicas.